Kilómetros de aprendizajes, retos y sonrisas
Con emoción, cansancio y una profunda satisfacción, los alumnos de 2º de Bachillerato del Programa del Diploma del IB del Colegio Arenas Atlántico (Arucas) y del Colegio Arenas Internacional (Lanzarote) culminaron este 9 de septiembre, una experiencia inolvidable: su Camino de Santiago 2025.
12 sep. 2025
Durante seis días intensos, recorrieron 131 kilómetros, experimentando esfuerzo y compañerismo. Cada etapa estuvo marcada por desafíos físicos, paisajes únicos y momentos de reflexión e ilusiones compartidos con sus compañeros. El instante de llegar a la Catedral de Santiago de Compostela fue una mezcla de devoción, alegría y orgullo personal, reflejo de todo lo vivido durante la travesía.
Así describen algunos de los participantes su vivencia personal del Camino:
• Amy del Pino relata: “Cada etapa fue única y llena de aprendizajes. No se trataba solo de llegar a Santiago, sino de disfrutar de cada momento, de compartir risas y conversaciones con mis compañeros y con otros peregrinos. He aprendido a valorar la paciencia, la solidaridad y a ver los retos como oportunidades para superarme. Esta experiencia me ha dejado recuerdos y enseñanzas que me acompañarán siempre”.
• Silvia Martínez reflexiona sobre la resiliencia: “Aunque una lesión me impidió recorrer todo el Camino, cada tramo que completé me permitió aprender y crecer. Comprendí que no siempre se trata de llegar primero, sino de apreciar el recorrido, las pequeñas victorias y los vínculos que se crean. He aprendido a adaptarme, a aceptar los límites y a valorar cada paso que damos, y sin duda guardaré este recuerdo con cariño”.
• Vicente Castellano destaca la transformación personal: “Al inicio dudaba de mis fuerzas; pero cada etapa me enseñó que la constancia y la paciencia permiten alcanzar metas que parecían imposibles. Además, descubrí la importancia de apoyarnos mutuamente: los compañeros se convirtieron en una fuente de motivación constante. Esta experiencia me ha dado seguridad, fortaleza y un gran sentido de logro”.
• Zaloa Díaz comparte su crecimiento interior: “El camino fue duro, pero cada desafío me ayudó a descubrir cosas nuevas sobre mí misma y sobre la importancia de la colaboración y el respeto. Llegar a Santiago después de tantos retos me llenó de orgullo y satisfacción. He aprendido a valorar la paciencia, la fortaleza interior y la solidaridad, y siento que he crecido mucho como persona”.
• Laura Batista cuenta: “Durante el camino he sentido infinidad de emociones. Ha sido una experiencia llena de subidas y bajadas en la que he aprendido muchísimas cosas sobre mis compañeros y la convivencia. He creado nuevos vínculos que me han acompañado y apoyado durante todo el recorrido. Al mismo tiempo, he descubierto que lo importante no es llegar a la meta sino disfrutar del proceso y de las personas que tienes a tu lado. Además, he comprendido que la soledad y el silencio también se pueden disfrutar”.
• Amalia Zimei Marrero resume con gratitud: “Ha sido un viaje muy enriquecedor en el que hemos forjado vínculos únicos y me he conocido un poco más a mí misma. Lo recordaré toda la vida”.
El Camino de Santiago se convirtió en una experiencia de crecimiento personal y colectivo, donde cada kilómetro dejó un aprendizaje sobre la vida, la amistad y la superación. Ayer, 10 de septiembre, los estudiantes regresaron a Gran Canaria, con el corazón lleno de recuerdos, nuevas amistades y la satisfacción de haber vivido una aventura que los acompañará para siempre.